Modos de ayudar a evitar la propagación del RSV
El virus sincitial respiratorio (RSV) se contagia fácilmente por el contacto
físico. Tocar, besar o dar la mano a una persona infectada puede diseminar
el RSV. También se disemina a través de los estornudos o la tos, y
puede vivir hasta por 24 horas en los mostradores, y durante varias horas en pañuelos
desechables usados. El RSV suele diseminarse muy rápidamente en hogares en
los que conviven muchas personas o en guarderías muy concurridas. Para cuando
cumplen 2 años, prácticamente todos los bebés ya se han contagiado
del RSV.
Una persona puede estar expuesta al RSV y transmitirlo a otros sin saberlo.
A continuación le indicamos algunos modos que pueden ayudarlo a impedir la
diseminación del RSV:
- Lávese las manos antes de tocar a su bebé y pídale a los demás
que hagan lo mismo.
- Mantenga al bebé alejado de aglomeraciones de gente, especialmente de niños
pequeños.
- Mantenga alejadas de su bebé a las personas que tengan un resfriado.
- Siempre que sea posible, limite la exposición a condiciones de aglomeración,
como por ejemplo guarderías y lugares en los que se cuide a niños
en grupo.
- Lave con frecuencia los juguetes y la ropa de cama del bebé.
- No comparta artículos personales como:
- Chupones
- Tazas, tenedores y cucharas
- Cepillos de dientes
- Vasos del cuarto de baño
- Toallas y esponjas
- No fume cerca de su bebé. Tampoco deje que otros fumen.
La exposición al tabaco aumenta el riesgo de infección por el RSV.